SECCIONES
ENLACES
 
 

 

 
 
 
  MUSICA

MUSICA-Ritmos

Comentarios
Danzas

Acordes
Instrumentos

RITMOS


El Estilo o Décima

Es una especie de continuación argentina del triste peruano. El nombre de estilo parece originario de mediados del s. XIX el de décima es muy anterior, aunque no pueda precisarse cuánto. Las décimas o estrofas de diez versos, se cantan con la música del estilo pero también con la música de la tonada, o la del tono, o la del triste. Si se cuentan los versos, se encontrará que el estilo es una décima. El término estilo estaría originado en la novela Juan Moreira, de Eduardo Gutiérrez (1879)
La estrofa de la especie llamada estilo, es por excelencia, la décima y, especialmente, la espinela . De hecho el estilo tiene dos partes musicales de igual o distinta medida, el tema y el intermedio.El tema vuelve generalmente, al final; si no vuelve y en su lugar se insertan frases musicales distintas, entonces el estilo tiene tres partes.
La música se escucha en todo el país, aunque la poética de versos iguales y la melódica de frases regulares sólo dominan el este del litoral. El estilo recto y liso se encuentra también en la zona andina, pero entreverado con las formas de la poética y la melodía irregulares y recibiendo nombres que no son el suyo (Yaraví, Triste, Tonada, Tono, Verso, etc).
Sobre el orden rítmico, lo suyo original, es el pie binario; sin embargo, es necesario contar el pie ternario, que desarrolla por expresión y la fórmula zamba, que toma de la tonada.

La Milonga

Reanima elementos, triunfa como canción y como danza suburbana, asciende al escenario como nota de carácter y decae, dentro de las tres últimas décadas del s. XIX.
La palabra es de origen africano. Aplicada a una canción o danza determinada no existió entre nosotros antes de 1850 o antes de 1860, tal vez tampoco antes de 1865. De hecho, no se ha hallado documento alguno que mencione a la milonga como canción o como danza antes de 1880.
Hacia 1880, en los suburbios de la ciudad de Buenos Aires y en las provincias vecinas existían tres especies artísticas populares llamadas milonga. Milonguita: consiste en el acompañamiento (arpegiado) solo que a veces se interrumpe para dar paso a una frase punteada más o menos breve. Milonga: melodía vocal o instrumental con acompañamiento acórdico o arpegiado - el de las milonguitas - ; generalmente frases melódicas para octosílabos, en número de cuatro, ocho o diez, dan entonación al texto. la especie suele utilizarse para la canción lírrica pura, para la poesía de carácter, para la improvisación de solista o para el canto en competencia (contrapunto). Milonga - Danza: a la forma precedente se le aplicó la coreografía de enlace y, especialmente la del corte y la quebrada. (hacia 1883).
La Milonga agoniza a lo largo de 1895/1900 y muere como tal, para insertarse en las corrientes que nutren al naciente tango y sobrevive y triunfa en el tango vencedor.
La poesía de la Milonga es múltiple, su metro de adopción es el octosílabo. sus estrofas comunes con la cuarteta y la octava, pero suelen aparecer auintillas, sextinas y décimas. Los temas son variados: patrióticas, políticas, burlescas, provocativas, amorosas, etc.
En el ritmo, la milonga es de pie binario. No las hay de pies ternarios. Las fórmulas de pies no son más que cinco y la contracción. dos cualesquiera de estas fórmulas en el primer compás y dos contracciones en el segundo, articulan la única frase de la milonga y de todas las canciones y danzas que pertenecen a este cancionero.

La Cifra

En la Argentina se llama así a una especie de melodía tradicional con acompañamiento que se asocia con textos generalmente improvisados. Solía decirse " el cantar por cifra". La voz se relaciona con técnicas históricas de notación. El bajo cifrado consistía en la colocación de números sobre las notas fundamentales para indicar las que debían completar los acordes.
Se denomina cifra a las canciones cuyo texto improvisan dos ejecutantes en competencia; a las canciones que entonan alternadamente dos participantes o más, en base de coplas improvisadas o hechas; a las canciones del ejecutante solo que improvisa sobre un tema solicitado por su auditorio. Pero la cifra por excelencia es la canción de los payadores que improvisan en oposición. La forma en que este canto interrumpido se compagina y enlaza con los rasgueos o punteos de la guitarra es lo más característico de élla y, curiosidad única en los cancioneros americanos. De hecho, el canto dialoga con la guitarra.
Una serie de acordes rasgueados hace las veces de preludio. Cuando el cantante alza la voz, la guitarra enmudece. Concluídos uno o dos versos, irrumpe de nuevo el rasgueo o alguna nota grave punteada a manera de breve interludio y así, corre la estrofa hasta el final. No habiendo medida para los interludios ni cuenta para las repeticiones de versos, la forma es más o menos libre.
En los mejores tiempos de la especie, se usaba como enfrentamiento de dos cantores para cambiar agudas preguntas o respuestas en estrofa. Mientras rasguea el preludio inicial, el payador piensa su primera pregunta y, lanzado a entonar los versos, se interrumpe e interludia tanto cuanto necesite para continuar pensando en la idea o en la versificación; sigue así hasta completar su pensamiento y la estrofa. En ese momento su contrincante recoge la estrofa de la pregunta e inicia su respuesta del mismo modo. Un improvisador es tanto más hábil cuanto menor sea la cantidad de repeticiones e interludios que requiera para versear.
La cifra tradicional no es el único medio usado para el contrapunto: también se ha utilizado la milonga y hasta el vals alemán.
El nombre cifra aparece a mediados del s. XIX. Su dispersión por Argentina es muy grande. Su decadencia se precipitaba hacia fines de dicho siglo, cuando los payadores urbanos profesionales la tomaron y reanimaron para sostenerla pocas décadas más. Su historia es pobre en documentos.
Su metro común es el octosílabo. En cantores de alto porte, la estrofa tipo fue la décima y con élla la octava, si no se prefirió la producción indefinida.
En general la cifra adopta sola y exclusivamente la escala mayor europea y la armonía pasa nada más que del acorde de tónica al de dominante. Desde el punto de vista rítmico, es, en general, un estilo especializado, una subespecie de estilo De todos modos la cifra antigua tiene inconfundible carácter y constituye una especie bien definida.

La Baguala

Es una singular canción mestiza de formación colonial. actualmente viva en amplia zona del noroeste argentino. Con escasa dispersión hacia el este, es canto de los descendientes de los aborígenes que, ya incorporados a la población rural argentina, viven en los valles y altas planicies que se extienden desde el oeste de la provincia de Tucumán hasta la cordillera de Los Andes.
El área de baguala es, principalmente, la de las antiguas naciones de lengua cacana o diaguitas (de los Pulares, de los Calchaquíes, de los Diaguitas); en segundo lugar el de los Omaguacas (Tilcaras, Purumamarcas, Maimerás, etc); la de los Apatamas, sus congéneres pobres de la puna, comúnmente llamados Atacamas y la de los Capayanes, hacia La Rioja andina.
Los progenitores de los grupos que cantan la baguala en su propia área precolombina son los pueblos de "alta cultura"- Diaguitas, Atacamas, Omaguacas, Capayanes - extendiéndose, a partir de allí hacia el este (no muy profunda), llega hasta la provincia de Santiago del Estero y hasta el este de la de Salta, alcanzando a los próximos grupos de indios chaquenses.
La baguala recibe en su territorio los nombres de vidala, vidala coya, vidalita, tonada, tono, copla, joi-joi y también baguala. La de los valles bajos (no puneños) es lenta, a diferencia del alto noroeste argentino (Jujuy y Salta andinos) en que la influencia del cancionero pentatónico es muy fuerte. Existen algunas de velocidad media, tanto en los valles como en la puna.
Nadie, en el pasado - la excepción (tardía, en 1895) ha sido Juan B Ambrosetti - recogió su música, describió su carácter o la identificó con sus nombres inequívocos.
Las baguals lentas están sometidas - casi todas - al sistema estrófico de la cuarteta con estribillos y motes; las jujeñas, de la quebrada y del altiplano, funcionan casi siempre a base de cuartetas octosilábas solas, sin estribillos, sin añadiduras o ripios.
La poética de la baguala lenta requiere generalmente frases musicales largas cortas, en alternancia mientras que las otras - semilentas y vivas - piden frases musicales - en principio - iguales. La música de la baguala se produce en sólo tres notas ordenadas en escala fija. Se trata de una escala "natural" de tres tonos o notas (tritónica).


La Tonada

El término tonada se refiere, históricamanete, a cualquier especie de canción y se aplica por igual a la poesía o a la melodía con que se canta. En las provincias argentinas de Mendoza, San Juan y San Luis, como en casi toda la República de Chile se la considera como el verso y la música de cualquier clase de canción, pero en el resto de Argentina se emplea casi con exclusividad para designar no a una especie, tampoco a una canción determinada, sino a un grupo de canciones afines.En cuyo, la voz tonada abarca al triste, el estilo o décima y la tonada, tomada esta última como lo que queda al separar del repertorio general de tonadas cuyanas a los tristes y los estilos típicos.
La tonada propiamente dicha denota características melódicas muy suyas y revela una desusada soltura para la modulación. Su poesía es entreverada y compleja, pues a los elementos comunes de la poética colonial sudamericana - estribillos, motes, ayes, etc - añade el uso de estrofas con metros desiguales, estrofillas para refrán, encadenamientos y un sistema de repeticiones de versos que denuncian gran preocupación artística.
Entre las canciones que se llaman tonadas, hay muchas a base de cuartetos, octavas y décimas limpias y rectas, como las de los estilos.
Hacia 1800 la voz tonada significaba canción, en general y, al mediar el siglo redujo su amplitud para designar a una especie lírica de características determinadas: la tonada. Es poco lo que puede decirse sobre la época anterior a mediados de dicho siglo
Los textos poéticos que se asocian con la música de la tonada pertenecen a los dos grandes grupos de la poética sudamericana y se elaboran casi exclusivamente sobre la base del verso octosílabo. En un grupo figuran las estrofas de cuatro, cinco (raras), seis, ocho (raras) y diez versos, con más algún romance y la composición presenta la misma medida en todos los versos, salvo excepcional estrofa de pie quebrado. En el otro grupo, las estrofas - generalmente cuartetas - admiten la intromisión de estribillos y motes y con ellos o por su lado, afirmaciones, negaciones y ayes a veces solitarios, a veces enhebrados, inclusive al extremo de completar y aún superar la medida de un verso; es decir, los elementos y las combinaciones de la poética sudamericana de Los Andes. A éstos hay que agregar un complejo sistema de repeticiones de versos a continuación o a distancia, que se manifiesta en gran número de tonadas y que, naturalmente, altera la extensión material de la estrofa y su período musical.
La rítmica de la tonada se funda en el uso de pies binarios y ternarios. Con éllos se forman cuatro principales tipos de frase y una célula o semifrase que sólo funciona como impulso de iniciación. Otros pies u otras frases son excepcionales o anómalos.
La tonada se asocia con la poética de versos iguales y con la de versos desiguales; en consecuencia, debe atender versos de igual o de diferente medida. En tal obligación articula períodos de frases iguales y períodos de frases desiguales, según el caso. Pero además ya sin temor a las construcciones irregulares y en alas de la ejecución expresiva, pone notas largas a versos cortos, notas cortas a versos largos y logra frases musicales de distinta forma sin constancia en la elección de las oportunidades
.

   
 
 
 
 
 
 
 

Copyright © 2004 vicentelopezportal - Todos los derechos reservados

Responsables del sitio   -  Contáctenos   -  ARRIBA