| |
PROTOCOLO
DE KYOTO
volver
Siete años y dos meses después de ser firmado, el
pacto adoptado dentro del Convenio Marco de Naciones Unidas sobre
el Cambio Climático ha tomado valor jurídico para
los 141 países que lo han ratificado.
El objetivo del Protocolo es reducir entre 2008 y 2012 un promedio
de un 5'2 por ciento las emisiones a la atmósfera de los
seis gases que provocan el efecto invernadero: dióxido
de carbono, metano, óxido nitroso, hidrofluocarbono, perfluorocarbono
y el hexafluorocarbono de azufre.
El optimismo que se respiraba cuando, el 11 de diciembre de 1997,
más de un centenar de países firmaron el Protocolo
recibió un duro revés por las posteriores salidas
de EEUU, China e India, tres de las naciones más contaminantes
del mundo.
EEUU decidió tres años después no ratificarlo
por los supuestos daños que iba a acarrear el cumplimiento
en su economía y porque considera injustificado que a los
países en desarrollo no se les exija el recorte de emisiones
de gases.
Así, la entrada en vigor se retrasó durante años
enfangada en negociaciones interminables y ratificaciones que
no llegaban, hasta que en noviembre de 2004 Rusia decidió
dar el empujón definitivo al Protocolo con su aprobación.
Para que este pacto se convirtiera en jurídicamente obligatorio
se necesitaba que entre todos los países que lo ratificaran
sumaran un 55 por ciento de las emisiones de dióxido de
gases contaminantes.
Las organizaciones ecologistas han celebrado la entrada en vigor
del Protocolo, pero subrayan que aún hay mucho por hacer
para prevenir el recalentamiento del Planeta.
|
|
|