por Nérida
Ida Theinhardt
Los líquenes de la Ciudad de Buenos Aires y su relación
con
la contaminación atmosférica
Una técnica que por su bajo costo permite establecer
áreas de la ciudad con niveles de mayor contaminación
atmosférica como etapa previa al establecimiento de
estaciones
automáticas de monitoreo.
En el presente estudio se utilizaron líquenes como
organismos bioindicadores de la contaminación atmosférica
para la ciudad de Buenos Aires, utilizando un índice
de abundancia de líquenes (IAL) propuesto por Moore
en 1974. Para luego poder determinar las áreas mas
afectadas por la contaminación y se compararon con
las áreas de riesgo identificadas por Zellner en 1995,
las cuales fueron determinadas a través de un modelo
teórico que no ha sido validado (Zellner & Capurro,
1999).
Cabe destacar que hasta la actualidad en Sudamérica
no se
han realizado trabajos de esta índole donde se utilizan
las
técnicas de mapeo de presencia o ausencia de líquenes
técnica que asimismo es muy utilizada en Europa y especialmente
por empresas privadas para medir sus niveles de
contaminación atmosférica.
Índice de Abundancia de Líquenes (IAL)
Este índice fue propuesto por Moore en 1974, para calcularlo
se consideraron el número promedio de especies que
acompañan
a una especie determinada, sin tener en cuenta el
sustrato, el número promedio de especies que acompañan
a
una especie en particular sobre un sustrato
dado y por último el valor de la escala de cobertura.
En las áreas de valores bajos o cero de
IAL la abundancia liquénica es muy baja
o inexistente, por lo cual se consideran
áreas de mayor contaminación.
Zonas de riesgo
Zellner (1995) formuló un “Índice de
riesgo de contaminación” (IR), utilizando
las variables “dirección predominante del
viento”, “altura de edificios de la cuadra”,
“ventilación” y “ancho de las calles”,
e
identificó áreas de diferentes niveles de
contaminación atmosférica potencial en
la ciudad de Buenos Aires tomando en
cuenta la relación existente entre las variables
de emisión de contaminantes, meteorológicas
y
configuración urbana. Asimismo demostró que
si bien la
cantidad de contaminantes emitidos a la atmósfera constituye
el origen de la contaminación, es la distribución
de su
concentración lo que definirá las áreas
de distintos niveles
de contaminación. También elaboró el
“Índice de Contaminación”
(IC), el cual involucra el factor de riesgo contaminación,
con la emisión de los contaminantes. Entonces el
índice de riesgo indica la capacidad de dilución
que tiene
la atmósfera y el índice de contaminación,
es el producto
de esta capacidad con la densidad de flujo vehicular.
Los líquenes componen un grupo
de plantas conformadas por
hongos y algas, que crecen en
asociación con individuos
de lo que resulta un beneficio
para todos los componentes,
que se llama simbiosis.
Con el objetivo de analizar la variación de cobertura
y
diversidad de los líquenes en las distintas áreas
de la
Ciudad de Buenos Aires se monitorearon y midieron los
líquenes presentes en los árboles de mayor abundancia.
Se monitorearon alrededor de 200 árboles distribuidos
uniformemente en toda el área bajo estudio (ver mapa).
De cada especie seleccionada se midieron las siguientes
variables: perímetro del tronco, cobertura de cada
especie
de liquen, que se convirtió a una escala de cobertura.
Asimismo de cada árbol relevado se calcularon el IR
y el IC.
Para medirlos se tomaron en cuenta ancho de calle, altura
de edificios, ventilación y densidad de tránsito.
Se relevaron variables que podrían llegar a afectar
a la flora
liquénica, como ser inclinación del tronco,
grado de poda,
grado de daños del árbol, ubicación refiriéndose
a si se
encuentra en una plaza, avenida o calle. Asimismo se
consideró el tipo de tránsito ya sea transporte
de pasajeros,
cargas o autos.
Es bien conocido que estos organismos son sensibles
a
la contaminación atmosférica.
El primero en notar esto fue el científico escandinavo
Nylander en el año 1866.
Se
ha observado en varios estudios científicos que
en áreas donde existen altos niveles de contaminación,
la flora liquénica se ve empobrecida.
Por el contrario, en zonas rurales donde las concentraciones
de aire contaminado son bajas, la presencia de líquenes
es
abundante.
A partir de los valores obtenidos de IR se calculó
el índice
relativo R. Las zonas que presentaron niveles mínimos
de R
(0<R<5) coinciden con ser zonas abiertas, como el Parque
Almirante Brown y la Costanera Sur. Las secciones que
siguen con niveles mayores de R (5< R<15), son los
barrios de Saavedra, Nuñez, y parte de Villa Urquiza,
Flores, Caballito y Barracas. El siguiente nivel de riesgo
(15<R<25) es el de mayor ocurrencia y está formado
por
una zona que se expande hacia la periferia de la ciudad,
con mayor peso hacia el oeste y sobre las márgenes
del
Riachuelo.
Es importante destacar que en las zonas donde existen
grandes espacios verdes el IR se se reduce en gran medida.
Por último, las áreas de mayor riesgo son los
barrios de Retiro
y Recoleta, que presentan un alto nivel de agregación
por la
orientación de sus calles con respecto al viento.
Se obtuvo que las principales vías de acceso son las
que
presentan mayor nivel de IC: la Av. Santa Fe entre Coronel
Dìaz y Callao, siguiendo en importancia las arterias
en las
zonas de Retiro y Recoleta.
El tránsito con mucho peso
Se relevaron en total 47 especies diferentes de líquenes
en
toda la Ciudad de Buenos Aires. Con los resultados obtenidos
se trazó un mapa para determinar las áreas màs
afectadas por la contaminación, donde se detectaron
zonas
con valores de IAL de cero, zonas de transición y áreas
donde la diversidad y cobertura de líquenes eran abundantes.
Las áreas de menor IAL, son las que tienen menor cobertura
y diversidad de líquenes y corresponden a áreas
de Retiro, Recoleta,
Constitución, Caballito, Chacarita, Belgrano, Balvanera,
San Telmo y San Cristobal. Todas coinciden con principales
vías de la Ciudad, donde Zellner en 1995 detectó
los
niveles más altos de IC, como ser: Av. Santa Fe entre
Cnel.
Díaz y Callao, Av. Pueyrredón entre Rivadavia
y Córdoba,
calles correspondientes al macrocentro: Av. Entre Ríos
y
Callao, por ejemplo.
En 1997 Onursal & Gautman detectaron concentraciones
de 68 ppm de CO para Recoleta, 43 ppm en el Microcentro,
40 ppm para el barrio de Once y 38 ppm en Palermo.
Asimismo Aramendia et al (1996) midieron concentraciones
de NO2 y SO2 en 19 puntos de la Ciudad, siendo el
Microcentro donde se obtuvieron las mayores concentraciones
de estos dos gases, sin embargo no realizaron
mediciones en la zona de Recoleta y Retiro. Las areas de
mayor concentración determinadas por Aramendia coinciden
con las de menor IAL. Estos resultados, junto con las
áreas determinadas de menor valor de IAL y los mayores
IC, confirman que la Recoleta debería ser la zona de
mayor
contaminación atmosférica. Los niveles bajos
de IAL en la
zona cercana a la Reserva Ecológica se debe a la
presencia de centrales termoeléctricas que en invierno
suelen utilizar fuel oil, liberando mayores concentraciones
de SO2.
Los niveles con altos valores de IAL corresponden a
los barrios de Nuñez, Villa Soldati, Palermo, Agronomía,
Villa del Parque, Coghlan, Saavedra, Barracas y Vélez
Sarfield. Se observa una ”isla” en la zona del
centro
correspondiente a dos puntos relevados en la Plaza
Roma, sobre la Av. Alem y la calle Bouchard. También
el
Puente Pueyrredón delimita otra isla,
perteneciente a dos puntos relevados en la Plaza Almirante
Brown. El resto de la Ciudad presenta valores intermedios.
Las plazas y parques presentaron valores mayores de
IAL en relación con calles y avenidas, resultados que
coinciden con los hallados por Zellner en 1995.
La relación analizada para el IR y el IAL no es significativa,
resultado que no se esperaba, ya que en zonas con altos edificios
y calles angostas, donde la incidencia de la luz es baja,
y habría que esperar que la capacidad de los líquenes
para realizar fotosíntesis se viese afectada. Sin embargo
cuando
las variables que componen este índice se analizaron
por separado,
se observó que la altura de edificios fue la única
que presentó una relación significativa con
el IAL.
En cuanto a las variables cualitativas analizadas,
ninguna
excepto “tipo de tránsito” presentaron
una
relación significativa. De allí que se espera
que en áreas donde existe un alto flujo de camiones
y colectivos la flora liquènica se vea afectada por
distintos contaminantes emitidos
por este tipo de tránsito.
Asimismo la densidad de transito forma parte del IC, con lo
cual en áreas de mayor densidad de flujo vehicular
la flora liquénica se ve afectada significativamente.
BIBLIOGRAFIA
l Aramendia, P. F.; Fernandez Prini, R.; Gordillo, G.;
(1995). ¿Buenos Aires en Buenos Aires?. Ciencia Hoy 6
(31), 55-64.
l Moore, C.; (1974). A modification of the “Indexo f
atmosferic purity”. Method for substrate diferences.
Lichenologist, 6: 156-157.
l Nylander, W.; (1866). Les Lichens du jardin du Luxemburg.
Bull. Soc. Bot. France 13 : 364-372.
l Onursal, B and Gautman, S. P.; (1997). Case Studies:
Buenos Aires. In Vehicular air pollution: Experience
from seven Latin American uran centers. World Bank
Technical Paper No. 373; p 217-233. The world Bank,
Washington, D.C., USA..
l Zellner, M. L.; (1995). Identificación de áreas
de riesgo
de contaminación atmosférica en la ciudad de Buenos
Aires. Seminario de licenciatura en ciencias biológicas.
Universidad C.A.E.C.E., Buenos Aires.
l Zellner, M. L.; Capurro, A. F.; (1999). Risk areas of
atmosfpheric pollution in the city of Buenos, Aires.
por Nérida Ida Theinhardt |